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En el primer año en que la tradicional carrera criolla contó con equipos profesionales entre los participantes, las diferencias se marcaron desde el primer día. El francés Christophe Moreau, que aún está vigente, fue casi el exclusivo dueño de la tricota de líder y su equipo, Festina, vino a dar un paseo por Chile.
Christophe Moreau seguramente no debe ser muy reconocido en su país. Nació en la cuna de los grandes pedaleros, Francia, y aunque ha tenido una carrera más que aceptable como ciclista, su palmarés y carisma poco y nada se acercan a la de otros campeones galos. Pero Moreau tuvo relación con Chile. Es profesional desde 1995, y hoy sigue arriba de la bicicleta, en el equipo Ag2r. Fue en 1996 cuando su destino lo cruzó con la Vuelta a Chile. En ese entonces militaba en el “Festina” de Andorra, equipo que fue invitado a disputar la prueba criolla. “Kelme” de España fue el otro team profesional invitado al certamen. Era la primera vez que elencos profesionales de Europa visitaban la carrera chilena, y las diferencias no fueron sutiles. Se marcaron desde el primer día, y no se fundieron hasta el último. Los tres primeros lugares de la Clasificación General, la por Equipos y el Premio de Montaña fueron repartidos entre corredores de estas dos escuadras. “El francés Christophe Moreau se puso la camiseta de líder y no la soltó más, apoyado por su escuadra que marcó el ritmo de todas las etapas siguientes sin dejar que los demás equipos intentaran siquiera amagar su opción a la victoria”, resume un texto de prensa de la época. En todas las etapas, Festina mantuvo un ritmo no menor a los 45km/h, cuidando el liderazgo de Moreau. Y el francés mató toda opción de que el triunfo se le escapara, con su victoria en la contrarreloj individual disputada en Romeral. Todo aquello generó un efecto insólito. Como el primer lugar de la Vuelta a Chile tuvo dueño definitivo mucho antes de que la caravana llegara a Santiago, el interés de la competencia se trasladó desde la clasificación general a los triunfos en las etapas. En la premiación de los podios, los aplausos caían con mayor ímpetu para quien había ganado la etapa, mientras Moureau recibía tibias loas por ser el primero de la General.
El actual técnico de la selección, Víctor Garrido, fue quien más etapa ganó en aquella ocasión: en Chillán, Los Angeles y Reñaca fue el más rápido de todos. El nacional Angel Pérez, del equipo Santa Gloria también destacó triunfando en Concepción y Curicó. Pero la Clasificación General ni se inmutó. Los otros equipos extranjeros que estuvieron en la Vuelta a Chile 1996 fueron las selecciones de Cuba, Uruguay y Australia, Navigators de Estados Unidos y Caboi de Brasil ¿Los equipos chilenos? Sport Club Trentino, Isla de Maipú, Unión Ciclista Curicó, Lahsen-Copelec-Chilán, Vibrogán-Los Angeles, Puerto Montt, Cámara de Comercio de Rancagua, Chile-España de San Fernando, Arica, Canadela y Santa Gloria.
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